Al entrar en el concepto de la cultura africana debemos dejar atrás la forma de pensar occidental, para la que el arte es un bien en sí mismo. Las creaciones de los pueblos africanos están relacionadas con la funcionalidad y el significado del objeto, no con el efecto estético que busca el placer o la emoción. Tradicionalmente las creaciones en este continente tienen un significado espiritual y mágico, en su elaboración no sólo participan el artista y su cliente o mecenas, sino que son fruto de una colaboración entre el autor, su patrón y el líder espiritual del pueblo que puede ser un brujo o adivino.

Desde la tradición judeocristiana podemos entender mejor el significado de una máscara o una escultura si los comparamos con la imaginería religiosa. Las esculturas o medallas de santos y vírgenes, —que sirven de objetos de veneración o representan a entidades superiores que protegen y guían a los fieles—, son un buen ejemplo a la hora de entender cómo los miembros de la comunidad perciben sus objetos tribales.

Sin embargo, hay una diferencia fundamental, especialmente cuando hablamos del culto a los ancestros. Los objetos de culto cristianos están hechos para perdurar y están protegidos por iglesias y catedrales o trabajados en metal. Los objetos de arte tribal están hechos fundamentalmente de madera y fibras naturales. La falta de construcciones que los protejan suficientemente de las inclemencias del clima y el deterioro causado por el tiempo hacen de estos objetos algo valioso y perecedero.


Ampliar información sobre la exposición itinerante Mababu Sanaa, arte africano.

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