Al norte del núcleo de Kurfürstendamm y el zoo se encuentra el parque urbano de Tiergarten, una gran extensión verde para pasear, andar en bici, tomar el sol y relajarse un rato. Para llegar hay cercanías (S Bahn Tiergarten) y metro (Hansaplatz, línea 9). Hay más accesos, pero estos dos están al principio del circuito que proponemos y mejor no liarla. Hay que advertir a las mentalidades más delicadas que en muchas partes del parque la gente practica el nudismo. La verdad es que los alemanes en general no necesitan mucho estímulo para quitarse la ropa en cuanto tienen la más mínima oportunidad, pero a alguno igual le choca y el que avisa no es traidor.

Además de árboles, césped, estanques, paseos y rosaledas en Tiergarten se encuentran algunos de los puntos turísticos más típicos de la ciudad. La avenida del 17 de junio atraviesa el parque en toda su longitud, como una espina dorsal. El punto central está marcado por la Siegesäule, la Columna de la Victoria, un enorme monumento de la época prusiana y gran símbolo de su militarismo. Paradójicamente, en los últimos años también se convirtió en el símbolo de la Love Parade, el gigantesco desfile basado en la música electrónica. Se puede acceder a su interior y subir a la cúspide desde donde se aprecia una de las mejores vistas de la ciudad. El extremo este de la avenida está rematado por la afamada Puerta de Brandemburgo.

Continuando hacia el nordeste nos encontramos con el Palacio Bellevue, sede de la presidencia alemana. A continuación está Haus der Kulturen der Welt, la casa de las culturas del mundo, donde suele haber exposiciones, congresos, ciclos cinematográficos y espectáculos de todo el planeta. Es conocida popularmente como la ostra embarazada. Fue un regalo de los americanos. La entrada es bastante cara pero tanto el edificio como el entorno, con un gran estanque, están muy bien.

Un poco más adelante, en la misma dirección está el gran centro de poder de la Alemania actual: la moderna cancillería, con una escultura de Chillida en la entrada. Y enfrente, la imponente figura del Reichstag, con la cúpula de Norman Foster que se puede visitar aunque suele haber largas colas. Al norte, cruzando el río está la impresionante y ultramoderna Estación Central.

Hacia el sur, cerca de la Puerta de Brandemburgo, se encuentra un curioso Monumento Soviético, Sowjetisches Denkmal, flanqueado por dos tanques. Lo interesante es que este memorial quedó en el lado occidental durante la guerra fría pero era propiedad rusa y siempre había un par de soldados del ejército rojo, más tiesos que una vela, haciendo guardia. Quedaba un poco raro…

Próximo capítulo: Mitte 1 (centro)
Capítulo anterior: Kurfürstendamm

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: