A la hora de poner en marcha una página web de cualquier institución o entidad debemos, sobre todo y en primer lugar, tener claro cuál es el objetivo para el que se crea y empezar a trabajar a partir de ahí. Además, será muy importante la ayuda del profesional que vaya a elaborarla ya que será en que transmitirá las ideas de los promotores a la pantalla.

Idea básica

Pensar en el concepto general. Se trata de crear un espacio que resulte cómodo y agradable a los posibles usuarios, tanto en forma como en contenido. En esta fase hay que seleccionar los colores principales y secundarios: fondo, letra, etc. Si ya existen unos colores corporativos, estudiar qué posibilidades hay de incorporarlos. Ver si vamos a insertar slides y otros elementos móviles, menús, etc.

Estructura de la web

Es interesante hacer primero un esquema de la estructura de la página principal que ayude a imaginar su resultado final. Ver qué contenidos van a insertarse en cada sección y cómo. Las partes básicas de una web son:

Cabecera: es un elemento permanente (se puede ver en cualquier lugar del sitio) que indica principalmente el nombre y la imagen corporativa de la entidad propietaria. Por esa misma característica también contiene el menú que permite navegar y acceder a cualquier otro lugar de la web.

Cuerpo: puede haber una o múltiples páginas que indican cada grado o ítem de información que se quiere dar: Página principal, a modo de presentación y resumen, páginas de distintas secciones de la entidad por grupos de actividad o por actividades concretas, etc.

Pie: Es también un elemento permanente y se suele emplear para múltiples funciones fijas como el contacto, enlaces a nuestras redes sociales, últimas entradas de un blog, formularios, categorías de información, etc.

A partir de esta estructura básica se pueden hacer múltiples variantes en función de la estética que le queramos dar (colores, formas, presentación, etc.), la información que queramos destacar y cómo se implementa, y los aspectos de imagen corporativa que se vayan a presentar.

Diseño web para entidades culturales

En principio, a la hora de realizar un diseño web, una entidad cultural no se diferencia de cualquier otro tipo de colectivo. Se pueden emplear las mismas técnicas y estructura que para cualquier otro sitio. Sin embargo, desde nuestro punto de vista, sí que habría algunas particularidades que podemos tener en cuenta:

  • Es imprescindible una sección de noticias o blog. Aunque mantener un blog es complicado, para una entidad cultural es importante tener informado a su público objetivo de sus actividades ya que, a diferencia de una empresa de otro tipo, estas suelen ser muy variables y realizarse en múltiples sitios (como un grupo de teatro, de música…). También es una manera de ganar suscriptores que retornarán periódicamente al sitio. Y además, es una de las mejores formas de posicionarse en los buscadores (SEO). Sin embargo, el blog no debería ser una mera correa de transmisión de información exclusivamente propia. La gente acude también porque recibe contenido útil.
  • Participación: Una página web cultural debe estar abierta especialmente a la interacción con sus usuarios. Tiene que funcionar como un espacio de conversación, de intercambio de ideas y opiniones y también estar abierto (o incluso provocar) la colaboración en algunos aspectos creativos. Un ejemplo de esto está en la estrategia en redes sociales de la obra de teatro El tiempo y los Conway.
  • Establecer redes colaborativas. Una parte importante de la página puede estar dedicada a establecer un sistema de contacto y colaboración con otras entidades culturales ya sean del mismo ámbito o relacionados, ya sean instituciones. ¿Cómo se consigue esto? Por ejemplo, facilitando colaboraciones externas en el blog; publicando noticias de nuestro sector sin estar directamente relacionadas con nosotros; participando nosotros de la misma manera en otras páginas web; haciendo públicos debates entre varias entidades, etc.

Un ejemplo muy interesante de esto es la colaboración que establecen entre ellos muchos youtubers, que se hacen entrevistas mutuamente, admiten colaboraciones, referencian los trabajos de terceros y establecen debates en directo. Esto retroalimenta a sus respectivos públicos y amplia su audiencia.