Tras el primer periodo de confinamiento y consecuentemente del cierre los Espacios Sociales de Personas Mayores del Ayuntamiento de Irun, que se extendió desde mediados de marzo hasta finales de junio, se volvieron a cerrar los centros entre finales de julio y el 31 de agosto, a causa del rebrote que se produjo en esas fechas. Por tanto, podemos decir que ha habido dos periodos distintos de actividad online. Para la segunda ya contábamos con una cierta experiencia, y los contenidos y la metodología de ambos fueron ligeramente distintos.

Comentábamos en la primera parte que prácticamente tuvimos que inventarnos una nueva forma de dinamización online para personas mayores por medio de los móviles. No creemos que fuéramos los únicos pero desconocemos qué otras iniciativas parecidas se pusieron en marcha. Y como pasa siempre en estos casos, hubo que practicar el viejo método del ensayo y error.

Lo más lógico y lo más inmediato era crear contenido audiovisual –algo que, además, el Ayuntamiento nos pidió expresamente que hiciéramos–. Tras analizar nuestras habilidades y posibilidades vimos que podíamos hacer varios tipos de vídeos, que posteriormente se publicarían en el canal municipal de Youtube y también enlazaríamos en Whatsapp. Así planteamos en un principio y en la primera etapa el contenido audiovisual:

  • El relato de «El principito» en versión videolibro. No se trataba tanto de material interactivo sino una forma de entretenimiento para aliviar las horas de confinamiento de nuestros mayores. Se hicieron 11 vídeos de de entre 8 y 15 minutos de duración, con dos o más capítulos cada uno (dependiendo de su extensión).
  • Un taller de tai-chi sentado, con la finalidad de que pudieran hacer algo de ejercicio físico suave durante las largas estancias en casa. Se realizaron seis capítulos.
  • Una serie de nueve vídeos de memoria y agilidad mental con distintos tipos de ejercicios. En realidad finalmente vimos que eran más apropiados los contenidos que volcábamos directamente en Whatsapp que en estos vídeos, ya que a la mayoría le parecían que iban demasiado rápido.

 

  • Cuatro capítulos de ejercicios de gimnasia cerebral que aúnan cierto trabajo físico con la estimulación cognitiva a distintos niveles.
  • Un taller de salud en cinco episodios que tocaba temas como el autocuidado, el sueño o la artritis.
  • Finalmente comenzamos con una serie denominada «Cocina de verano», recetas fáciles que podían poner en práctica, que tuvimos que interrumpir debido a la primera reapertura.

Ciertamente comprobamos que los vídeos tenían su utilidad y que, al ser publicados en un canal abierto como Youtube, podíamos llegar con ellos a la población en general. Sin embargo, en el aspecto práctico, de dinamización, no eran tan efectivos para las personas usuarias de los Espacios de Mayores por varias razones, pero especialmente porque no podía establecerse con ellos una conversación directa, un diálogo, una comunicación interpersonal… que era lo que realmente demandaban las personas mayores. Y aparte de decirnos si el vídeo les había gustado o lo habían puesto en práctica no se podía llegar mucho más allá. Por eso creemos que Whatsapp ha sido realmente el medio que ha permitido una dinamización efectiva durante todo este periodo.

En el próximo capítulo explicaremos más específicamente nuestras acciones.